Contra Natura

Cuando el relativismo se hizo con el poder…

Publicado en Política by Nacho en Febrero 24th, 2008

Todo es relativo, no existe la verdad, sino las verdades: todas ellas del mismo valor.

Mentira. Yo afirmo: falso.

No existe la verdad: la verdad se construye. Esa es la verdad.

Los mediocres postmodernos no lo saben, ellos ignoran que esa es la verdad. La verdad es la que se afirma. Los que apuestan por el relativismo son idiotas y no lo saben. Por ejemplo… el indigenismo, primitivismo, y demás idioteces. Los idiotas creen que si van a un pueblo indígena y les hablan de que todo es relativo estos afirmarán sin más. Pero no, los idiotas no saben (o saben pero prefieren ignorar) que los indígenas tienen su verdad construida y afirmada, y que no admitirán que nadie les diga que es relativa.

Los idiotas desconoces la realidad de todo: el mundo objetivo natural existe, y unas visiones se aproximan más que otras a él; y el mundo subjetivo humano existe también, pero es construido y afirmado. Estos ignorantes quieren imponernos su relativismo sin más, quieren que abracemos a nuestros “semejantes”, aquellos que quieren destruir nuestra verdad construida y afirmada. Aquella verdad que ha ido evolucionando a lo largo de casi tres milenios. Y yo digo: ¡no! Porque no quiero que otros impongan su verdad a la mía, porque lucharé por mi verdad, que he construido, afirmado, y heredado de la tradición.

Estoy dispuesto a que mi verdad siga evolucionando, afirmo, ¡sí! Quiero que siga evolucionando hacia unos “valores” naturales: hacia la libertad y la felicidad, hacia la realización y la voluntad, hacia la eterna búsqueda del equilibrio entre la razón y la pasión. Pero no deseo que involucione, no quiero tener que volver a recorrer el largo camino recorrido. No acepto el relativismo.

Y esta verdad mía, es la que defenderé hasta donde sea necesario. Idiotas, despertad, dejar de llevarnos hacia el precipicio.

19 Responses to 'Cuando el relativismo se hizo con el poder…'

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  1. jesús said, on Febrero 25th, 2008 at 8:00 am

    Yo también estoy en contra del relativismo epistemológico (que todas las teorías sean igual de buenas) y del de la verdad (que los hechos dependen totalmente de cómo los interpretamos), aunque tiendo a creer en el relativismo moral (no hay nada “objetivo” por lo que lo que nos parece mal “esté realmente” mal, aparte del simple hecho de que “nos lo parece”; en el fondo creo que no hace falta para nada una “fudnamentación objetiva de la moral”: ¿PARA QUÉ quiero demostrar que MIS valores son “los buenos”? ¿”los buenos” con respecto a QUÉ valores?).
    Por otro lado, a pesar de que me opongo a ciertas versiones del relativismo, de nuevo tengo que decirte, como en mis comentarios anteriores, que tampoco es para tanto: hemos tenido tantos milenios de “anti-relativismo”, que ha producido tantas desgracias, que las posibles consecuencias negativas del relativismo me parecen pocas. Vamos, que si algunos quieren ser relativistas, tiene tanta importancia para mí como si quieren ser budistas, del Atleti, rockeros, o cualquier otra cosa por el estilo. No veo que haya nada de malo en ello.

  2. Nacho said, on Febrero 25th, 2008 at 10:36 am

    El peligro que yo veo es la dejadez y desidia que puede impulsar a cometer errores graves que en el futuro paguemos caro. En mi opinión deberíamos intentar conseguir acercanos a aquellas posiciones tanto que estén más cerca de la verdad, como aquellas que “moralmente” nos acercan más al equilibrio individual (yo tampoco creo en la moral, pero si en la “moralidad” útil, o por decirlo de otro modo: en la conducta que a largo plazo favorece al individuo).

    Por ejemplo, ¿es bueno retroceder ante el “ataque” islamista en el Reino Unido cómo lo están haciendo? En ese contexto es donde me interesa que el relativismo no se imponga. Hace falta una postura fuerte (como la de Sarko), y no medias tintas.

  3. jesús said, on Febrero 25th, 2008 at 10:49 am

    De acuerdo, pero no el problema no es el relativismo. Más fuerte que la de Sarkozy es la postura de los islamistas (antítesis del relativismo), y tampoco queremos eso, ¿verdad?
    Además, la tesis de que es buena la libertad de opinión y de creencias, y la convivencia pacífica de todo el mundo, con independencia de sus ideas, no implica en absoluto ningún relativismo; yo puedo estar convencido de la verdad absoluta de esa tesis.

  4. Nacho said, on Febrero 25th, 2008 at 10:59 am

    Es aceptable mientras no se impongan legislativamente esas posiciones. El relativismo, en este caso, yo lo veo en dar el mismo peso a unas opiniones que a otras y que se transladen a la legalidad vigente, consiguiendo precisamente el efecto contrario: que unas visiones particulares se impongan.

    Por poner un ejemplo: sería como permitir que Hitler accediera al poder y empezara a imponer sus leyes porque su opinión “vale igual” que la de los demócratas. Este relativismo “suis generis” que afecta a la democracia es uno de sus puntos débiles, y para contrarestarlo creo que hacen falta posiciones políticas duras, no hay que ser transigente con los intransigentes.

  5. Germánico said, on Febrero 25th, 2008 at 12:11 pm

    Apasionado alegato contra el relativismo.

    ¿Apasionado?=¿subjetivo?=¿Relativo?…..No, estoy contigo en que hemos construído algo, a la vista está, gracias a nuestra particular inter-subjetividad y semiobjetividad occidental, con pretensión acaso etnocéntrica de objetividad pura.

    Los indígenas tienen sus verdades, adaptaciones culturales a un contexto natural, y probablemente antiadaptativas en nuestro tiempo. No se trata de que sean mejores o peores en sí mismas, miradas como algo aislado de la realidad en la que se formulan y se pretenden llevar a la práctica, sino de que sean mejores o peores “para qué”.

    En el terreno abstracto y etéreo de las palabras vale cualquier verdad siempre que respete unas mínimas reglas de lógica discursiva. Es en la contrastación con las realidades cuando se aprecia su falibilidad. Aunque también están esas verdades que de tan abstractas y tan etéreas son indemostrables e irrefutables a un tiempo. Lo malo es que a partir de esos “ideales” se pueden emprender acciones muy reales y destructivas en el mundo. Claro que también se pueden emprender cosas buenas.

    En situaciones de extrema necesidad y peligro uno se aferra con fuerza a sus “verdades”, en las que verdaderamente cree (no necesariamente las que defendió en la abundancia y la seguridad), y si es preciso a sus prejuicios. Todo sea por sobrevivir.

    Y es que la gran mayoría de nuestras verdades, y desde luego las más importantes, así como de nuestras mentiras, especialmente de nuestros autoengaños, vienen derivadas “necesariamente” de la necesidad.

  6. Nacho said, on Febrero 25th, 2008 at 1:02 pm

    Eso me recuerda a lo que dijo Hobbes, que existen leyes naturales que aceptamos seguir en tiempos de paz. ¿No será que existen leyes “construidas” que aceptamos seguir en tiempos de paz, y cuándo las cosas se ponen turbias nos aferramos a las verdaderas “leyes” instintivas?

    Por eso es importante no aceptar el relativismo, porque sabemos que nuestras verdades que hemos ido construyendo, nos han dado muy buen resultado, y sería peligroso desestabilizar nuestra “paz”, corriendo el peligro de que resurjan estas leyes instintivas.

  7. Germánico said, on Febrero 25th, 2008 at 1:04 pm

    Estoy de acuerdo.

  8. Eugenio Manuel said, on Febrero 25th, 2008 at 5:58 pm

    Si yo veo un coche azul es azul para mi y ya está, el resto me da igual. Es mi verdad, si os gusta bien, si no contruid una para vosotros.

    La realidad que veo es mi visión de la verdad.

  9. Carlos said, on Febrero 26th, 2008 at 5:03 pm

    ¿Qué tal una “verdad” para cada grupo (dentro de un abanico interno de indefinición)? ¿Y qué tal si cada una de ellas, en su imprecisión, ES la verdad INTUIDA?

  10. Nacho said, on Febrero 26th, 2008 at 5:53 pm

    Estamos condenados a compartir la verdad, a no ser que fragmentemos la sociedad hasta el punto de la anarquía. Por eso creo que es bueno intentar conservar, dentro de lo posible, una verdad “suis generis” que nos permita a cada uno vivir nuestra propia verdad.

  11. Alejandro said, on Febrero 26th, 2008 at 7:16 pm

    Se trasluce tu temperamento en tus escritos Nacho.
    Creo que no tengo nada realmente importante que agregar.
    Personalmente no considero que el relativismo sea un sistema, pues, como has dicho, implementarlo sería fragmentar la sociedad hasta la anarquía. Lo podría considerar como un punto de partida, de tolerancia entre dos hombres que se ven obligados a tratarse y que son hijos de doctrinas contrarias. Y digo punto de partida por que con el tiempo se verán forzados a alcanzar un consenso que termine con sus diferencias de muerte.
    Alguien dijo por hay que lo único que ha de interesarle al estado sobre la religión, es que esta no sea agresiva, que sea tolerante con los no religiosos.

    Una vez definí la verdad como: “Dados dos sujetos, la verdad es la forma en común con la que ambos describen un mismo hecho, en donde el “hecho” responde a ciertos límites compartidos también entre ambos.”

    Y puse como condición que existiera más de un sujeto. Si se estuviese en absoluta soledad y en donde nada de lo que se haga afectará al resto, entonces, tal vez, se podría aplicar un relativismo absoluto… claro que eso sería tan irrelevante como un meteroro que cae en medio de la nada.

  12. Carlos Suchowolski said, on Febrero 26th, 2008 at 7:40 pm

    Bueno me explicaré/extenderé un poquito más: cada ser humano, entiendo (lo consigo al estudiarme), es más o menos replica de los demás con variaciones (por ahora dentro de los límites de la especie o lo que sea más específico) y como tal responde a una conducta reflexiva (entre muchas cosas) que todavía no podemos predecir pero que estamos diseccionando entre todos (lo que reflexionan seriamente sobre el tema y no se contentan con simples mitos y un sinfín de justificaciones para cada detalle). Por otra parte, son un resultado de la realidad que no ha cesado de variar, evolucionar y ser redireccionada (tal vez hay más cosas). Esto sería la causa última de que su capacidad de reflexión le permita acceder a las leyes de la naturaleza (ha evolucionado en ese sentido que es un resultado intrínseco a su particular naturaleza). De ahí nace “la verdad” en un sentido amplio y común. Pero… oh, ete aquí que el mecanismo (como todos) es imperfecto, no hace sólo lo suficiente, tiene excesos que garantizan que lo pueda hacer (si no sería imposible ser capaz de afrontar lo imprevisible), pero, ay, por eso, trabaja un poco mal incluso a veces muy mal (llamo “mal” a no hacer sólo lo que en teoría y en un sentido amplio y no aprensible, se “escapa” de lo estrictamente necesario: garantizar la reproducción “óptima” o más fecunda y segura). Esto hace que el hombre no tenga un horizonte infinito, sino, por el contrario, uno muy limitado. Su tierra y sus recursos son los que están a su alcance, no existe el más allá (esto empieza así hace unos 100.000 años y viene de los primates… ;) aunque luego irá creciendo, hasta cierto punto (nunca abandonamos del todo la visión cercana). De una u otra manera (ya había tradición evolutiva) aparecen los grupos. También en este aspecto el horizonte es reducido (Memetic Warrior apuntó el otro día muy bien que el hombre es capaz de retener sólo unas 100-150 caras: se le hace difícil también por ello pensar en grupos sin límites). Y esto sigue replicándose hoy de padres a hijos… El grupo sigue marcando las pautas, el punto de vista, los intereses… La verdad genérica se adapta a todo esto y se hace operativa con el fin de mantenerse y de vencer, de conquistar el territorio próximo, el único que tiene sentido de realidad. Así, creo que sí somos capaces de acceder a la verdad (es decir, a la realidad) pero nunca a costa de nuestras necesides materiales y psicológicas, de nuestras limitaciones evolutivas. Por eso creo que hay que volver a la intuición como base de la reflexión y a luchar contra la mezquindad que se nos presenta siempre como la mejor opción. En cierto sentido, creo incluso que hay que ser capaz de despreciar la propia vida un poco. Y la del género humano incluso (esto sería relativizarlo o sería producto de su relativización). Claro que aquí, ay, nos mordemos la cola y todo pierde sentido… Bueno, por suerte, en un individuo más o menos sano, los mecanismos no se disparan del todo, el cerebro, incluso si llega a estos absurdos, no deja de sentirse satisfecho de vivir, de ser engañado por la autoestima, de reaccionar ante los sentimientos. Pero si esto es cierto, estaría claro que sólo por ese mecanismo es que damos por “significativos” los frutos más o menos automáticos y a la vez autónomos y quasiarbitrarios de nuestra acción. Y, curiosamente, lo son. Pero sólo porque son los únicos. (Nota: que aparezcan un día los marcianos, no cambiaría esto sino que sólo ampliaría el círculo)
    Bueno, de todo esto, por ahora, estoy bastante seguro. Claro que sólo son grandes brochazos que habría que desarrollar muchísmo más.

  13. Carlos Suchowolski said, on Marzo 2nd, 2008 at 6:20 pm

    Creo que te vendrá de maravilla (sobre este tema en particular) la lectura de la primera parte de “El renacimiento de la racionalidad política clásica” de Strauss. Ya le agradecía Luri el que lo pusiera ante mi avidez. No digo por ahora en qué no coincido con él. Pero eso no quita que su enfoque (muy emparentado con el mío, claro y por ello será que me gusta) sea casi inmejorable y muy exclusivo. Cosas como estas me hacen acariciar la pregunta de lo que pasaría si un enfoque como el suyo fuera general o masivo entre los intelecyuales en lugar de lo contrario según se ve… pero, enseguida, me digo: eso es imposible por muchas razones, entre ellas, precisamente mi convicción de que su enfoque es real. Bueno, lo diré… y que el espacio está copado por contendientes que no pueden tener ese enfoque y a la vez intentar ser los triunfadores… ¡Qué le vamos a hacer; así es la vida!

  14. Nacho said, on Marzo 2nd, 2008 at 10:25 pm

    Intringante, otra lectura añadida a la lista pues…

    En breve intentaré publicar una reseña, o más bien un artículo, sobre “Los demonios” de Dostoyevski y “El hombre que fue Jueves” de Chesterton, combinados, en el que hablaré un poco (o un mucho) sobre el tema de la intelectualidad.

  15. Carlos said, on Marzo 4th, 2008 at 4:44 pm

    Hola, Nacho: me he venido hasta aquí y he preferido este rincón un tanto alejado del mundanal ruido y a la vez temáticamente relacionado, para tomar una frase tuya que se perdió como algunas mías en el fragor de la batalla, y darle una vuelta.

    Allí dijiste: “Os equivocais de enemigo, hay gente más peligrosa para la propia religión que los “nuevos ateos”.”

    Te invito a reflexionar sobre ella porque se le puede sacar más partido del que pueda parecer (me propongo elaborar un post al respecto, aunque sin mencionar tu frase).

    Te motivaré con algunas preguntas capciosas:

    1) quién es el enemigo de quién en cada momento y por qué?
    2) para quién, cuándo, en qué sentido algo es peligroso?
    3) por qué intentamos convencer en lugar de aniquilar, aniquilar en lugar de convencer?
    4) qué aprioris están antes de la calificación, de eso que nos orienta a las alianzas o al combate?

    Te recomiendo de nuevo que dejes toda lectura aparcada (para continuarla luego) y te des un baño refrescante en Strauss. Una ducha. Lo que te chirree o lo que te convenza totalmente de sus “tomas de posición”, yo te diría que lo tomes con pinzas. Lo importante es el refresco en sí, la delicia de su reflexividad, el enfoque potencial, de base. El y yo pertenecemos a mundos opuestos en el fondo, pero hemos descubierto un modo de pensar similar, relativamente alejado del ruido de las batallitas y batallas. Un modo de pensar al que le atribuyo grandes posibilidades (si se lleva cada vez más allá).

    En fin, ya lo diré mejor (tal vez añadiendo alguna crítica) en la medida en que tenga más datos…

    Así pues, perdóname la arrogancia, ahí quedan las dos propuestas emparentadas: el ejercicio de reflexión y la lectura. Verás que no me he equivocado.

    Un abrazo.

  16. Nacho said, on Marzo 4th, 2008 at 5:47 pm

    Mmm, te sigo en el “juego”, yo también haré un post sobre ello, a ver cada uno que saca en claro. En cuanto a Strauss, de acuerdo, veré si puedo conseguir el libro en algún lado o sacarlo de alguna biblioteca cuanto antes.

  17. Carlos Suchowolski said, on Marzo 4th, 2008 at 8:36 pm

    Sí, sí, mira lo que le pasó a Dhavar después de reiterarle la recomendación que nos hizo Gregorio! (puedes leer su comentario en mi blog; ah, y puedes ver lo que por el momento no me pudo contener en hacer, je, je… poner un “último” comentario en el “penúltimo” post de La Ilustración Evolucionista con… ¡un pensamiento de Strauss al final!)
    ¡A gozar pues!

  18. Nacho said, on Marzo 5th, 2008 at 9:52 am

    Carlos aprovecho para decirte que después de ver los últimos posts y contestaciones es casi una perdida de tiempo intentar mostrar tu postura, porque se siga en las mismas, es decir:

    “”La razón (… ;) no puede decirnos qué fines alcanzables deben preferirse a otros fines alcanzables.”

    Nada, que es imposible convencer a nadie, he ahí el poder de la creencia (aunque sea esta la creencia en la razón).

  19. Carlos said, on Marzo 5th, 2008 at 9:58 am

    Es que no podemos prescindir de la satisfacción de narrar bien y poner en evidencia lo que descubrimos! Incluso no podemos dejarnos morir (salvo desmadres internos) y dejar de querer “imponernos”. Les jeux sont faites.

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